Las grandes civilizaciones siempre han movido su economía entorno al vino

Pensando en la evidente posibilidad de que existen empresas cuyas ventas, como por ejemplo de la empresa que dirige Alba Tous, van más allá de los 450 millones solo hasta el 2017 a razón de un incremento de 10,6% más que el año anterior, de acuerdo a datos de la misma empresa, entonces no será sencillo tener idea de la cantidad de ingresos que genera la producción del vino alrededor del mundo siendo considerada un motor económico.

Es conocido que, el sector vitivinícola se encuentra representado por un conjunto de países que en gran medida y en el transcurso de la historia siempre han sido la cara de la industria mundial del vino, como lo son Italia, España y Francia. Estos países se han mostrado desde siempre los líderes de las superficies cultivadas de viñedos, pero también de la producción de uva, y de la elaboración de vinos. Pero como una excelente noticia para los consumidores de tan encantadora bebida, desde hace unas décadas a la lista se han sumado más países entre los que se pueden destacar Argentina, China, Estados Unidos y Australia, los cuales de forma paulatina se han venido consolidado en el sector, disminuyendo de esta manera la carga que tal producción ha implicado para los países del viejo continente.

Una forma de comprender el modo en el que se ha venido expandiendo el cultivo mundial de la vid es conociendo su origen y evolución, de esta forma es posible comprender como se ha expandido en nuestros días, así como su producción, exportación e importación de emblemática bebida.

Primeros pasos del vino en el mundo

Quizás en líneas generales poseemos la idea del que el vino es una bebida antigua, pero no que cuenta con alrededor de más de 5.000 años a.C. mucho antes de hacerse famosa a manos de las grandes culturas. El origen de este elixir se ubica por el Oriente Medio pero además, hacia el sector más Oriental del Mar Mediterráneo. La agricultura que se desarrollaba en tales territorios era y continúa siendo bastante fértil y ello gracias al clima de la zona Mediterránea, siendo esta la razón por la que desde entonces se han cultivado tres productos básicos: el olivo, el trigo y la vid. Distintos testimonios gráficos nos han brindado datos de su existencia dentro del área de Mesopotamia, pero además en la localidad iraní de Ghani Surshta, alrededor del tercer milenio a.C.

En estas tierras es donde se registran las apariciones iniciales del cultivo de la vid, dentro de lo que quizás eran vasijas que contaban con restos de posibles líquidos que se asemejan a los que son producidos por el vino. Del mismo modo, fueron hallados diversos recipientes en cuya forma se presentaba una especie de cuello bastante estrecho y alargado, tras lo cual se ha supuesto que eran empleados para trasladar estos líquidos.

De acuerdo a la versión de distintos autores, el origen puntual del vino se ubica hacia el área de Asia Menor, justo a las orillas de los dos ríos más grandes que allí se encuentran, el Tigris y el Éufrates, y ello se debe a que estos permitían la comercialización de manera más sencilla a lo largo de la cuenca del Mediterráneo a las grandes y diversas civilizaciones.