La importancia de saber elegir un buen vino para una boda

Cuando se ha tomado la gran decisión de ir al altar, no sólo se trata de decir sí a la pareja, sino de una serie de elecciones que posiblemente no sean tan sencillas llegado el gran momento. Una de las principales es la organización de la boda, pues se trata de la elección oportuna y adecuada que va desde el traje, pasado por el lugar de la celebración que podría ser en un restaurante, en una masía para bodas, en la playa, en un jardín, o cualquier otro lugar dispuesto para ello. 

Pero también están las invitaciones, las damas de honor, los pajes y hasta el vino. Y no por ser el último en mencionar, es el menos importante y ello se debe a que al menos España, cuenta con una gran tradición vitícola. Y este es un gran detalle pues los viñedos en este país cuentan con la mayor superficie del mundo, y es esta la razón por la que cuenta con una extensa variedad de vinos.

De manera generalizada los novios, tienden a centrar sus energías en el menú que ofrecerán, pero deja a un lado el vino que va a acompañar el agasajo. Para este tipo de evento se suele solicitar la ayuda del maitre o el sumiller, quién es finalmente quien se encarga de elegir por la pareja. 

Es importante considerar la temperatura

En las bodas los vinos deben mantener la temperatura apropiada. Es decir, esta no debe ser ni caliente ni fría ya que con ello podríamos estar abandonando lo esencial de cada vino cuando se trata de una boda, y ello es su personalidad. Generalmente el vino blanco debe ser servido más frío que el vino tinto.

De esta manera debe ser ordenado el vino en una boda 

  • Vino blancos antes que los vinos tintos
  • Vinos jóvenes antes que los vinos de cosechas antiguas
  • Vinos ligeros antes que vinos potentes y con mayor cuerpo
  • Los vinos secos antes que los dulces
  • Y llegado el final de la celebración, es cuando se usan los vinos más especiales.

Premisas importantes al momento de servir un vino en una boda

  • Las copas deben estar impecablemente limpias.
  • El vidrio de las mismas debe ser transparente y liso.
  • No se deben llenar las copas hasta los bordes.
  • El límite está en un tercio para el vino tinto y clarete, y un cuarto para los vinos blancos.
  • Los vinos deben ser servidos por la derecha, siendo relevante el hecho de no tocar la copa con la boca de la botella.

Se puede servir el vino sin llegar a salpicar algunas gotas en la mesa

Sí, y ello se logra sirviéndolo de una manera lenta y en el centro de la copa. A continuación se gira la parte inferior de la botella con el fin de mantener las últimas gotas dentro de la botella.

Forma en que se toma la copa 

El tallo de la copa debe estar alineado con la copa en sí, y entre los dedos pulgar e índice, en ningún caso se debe tomar por la parte de la copa ya que con ello se evita que se caliente el vino para bodas con las manos.