Importancia de la industria del vino en la economía española

En la historia de las empresas más antiguas y famosas de la historia de España se encuentra la industria vinícola, la cual aporta al producto interno (PIB) ganancias e importantes dividendos se ubica alrededor del 1% final. Dentro de la península ibérica, es una de las áreas más competitivas que posee, al igual que muchos de los emprendimientos de empresarios españoles exitosos como lo es el caso de Rosa Tous.

Aun cuando la producción de vino en España es bastante alta, ocupa a nivel mundial el tercer lugar, estando al frente los dos más importantes productores como lo son Francia e Italia. Las cosechas españolas están en un proceso de revalorización en el mercado internacional, afianzándose sus bodegas lo que permite lograr una superioridad que se compara con los top de colados de todo el planeta. 

Ahora bien, una de las grandes paradojas es que, de acuerdo a la opinión del Observatorio Español del Mercado del Vino, estos colados están en exportación constante en el segmento a granel obteniendo ganancias cercanas a los 2 euros por litro, estando por debajo de Italia que este segmento está por encima de los 2,5 euros. En este sentido, el vino español se ubica como tercero en toda la región europea en ventas, superando a otros países con importantes ventas a nivel mundial como lo son Australia, Argentina y Chile.

Para expertos en la materia, se deben crear potentes políticas de mercadeo dentro de este rubro, para que exista un equilibrio entre los millones de litros que se venden anualmente y la generación de una base suficiente permita soportar la producción nacional, que ha estado en decrecimiento en los últimos años. Un ejemplo de esto ocurre en la región de Castilla-La Mancha la cual concentra al 50% de los viñedos de toda España, las grandes empresas de la zona se han diversificado al punto de que la mayoría de ellas realizan la exportación de sus destilados a otros países que son mezclados con otros con el fin de de producir vinos a un costo menor que permite satisfacer la demanda internacional que demanda el consumo del mismo, con precios más bajos que la competencia.

El reto del gremio gremio vinícola español es crear directrices que se orienten a demostrar y que se valore en el sector la alta demanda que posee esta industria en la península, la cual siempre se ha caracterizado por ser productora por excelencia en toda la tierra. Lo que se aspira es darle reconocimiento que merece al ser catalogada como la tercera mejor del mundo sin que sean menospreciadas sus ventas, lo ideal es mantener un equilibrio constante. 

Uno de los aspectos a mejorar consiste en que no exista tanta flexibilización en las leyes en lo que respecta al embotellamiento del vino, ya que en la actualidad queda a discreción de las casas productoras el hacerlo o no, lo que propicia por un lado el abaratamiento de los costos de producción al generar ventas directas del líquido y por el otro desarticula la composición de la industria nacional.