Dinamarca se ha convertido en un gran comercializador de vinos

Durante el año 2016 los principales países proveedores de vino fueron Italia, Chile, Francia, Alemania y España, sin embargo, en este año Dinamarca se ha creado un puesto a pulso a pesar de que se trate de un pequeño país habitado por solo 5.6 millones de habitantes, sin embargo, su poca cantidad de dinamarqueses ha significado un mercado realmente interesante para el sector del vino, gracias a que el consumo per cápita durante el 2016 fue de 35 litros sumadas a las grandes importaciones que alcanzaron al menos los 184,9 millones de litros, de acuerdo a los datos registrados en el Informe de la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Copenhague.

En un país como Dinamarca la cerveza ha sido de forma tradicional la bebida alcohólica más consumida, pero a pesar la producción continúa con la misma cantidad de litros que hace años atrás, el valor dentro del mercado del vino es mucho más alto en comparación con la cerveza actualmente. En este país la producción de vino es bastante escasa, en vista de ello la mayor cantidad de vino consumido es importado, sin embargo, a pesar de que el crecimiento de consumidores de vino ha aumentado y en consecuencia su importación, dentro de los últimos años parece que ha alcanzado una estabilidad. Lo más sorprendente de todo es que el vino ha pasado de ser un producto habitual dentro de la cesta de compra de una familia danesa, por lo que se ha impulsado el consumo del vino de gama media.

Dentro de Dinamarca se destaca un comercio peculiar fronterizo de vinos que está siendo por sus increíbles precios, este tráfico consiste en lo siguiente: los daneses se trasladan hasta Alemania para comprar vinos y diversas bebidas alcohólicas, al mismo tiempo que otros consumidores provenientes de países escandinavos, especialmente aquellos que son de nacionalidad sueca, se trasladan a Dinamarca para comprar lo mismo y así las bebidas Alemanas poco a poco se van repartiendo por toda Europa, además de ello el 58% de los daneses que se desplazan a Alemania para comprar bebida invierten solamente en vino.

Para el tráfico de bebidas alcohólicas no existe demasiado control por parte del estado dentro de los canales habituales de distribución o importación, a diferencia de otros países ubicados en el espacio nórdicos en donde el área de las bebidas alcohólicas se encuentra monopolizado en ciertas fases de distribución e importación, por lo cual Dinamarca se considera actualmente como una puerta de entrada al resto de los países escandinavos monopolísticos, lo cual puede ser la respuesta al incremento sorprendente de la comercialización de vinos en esta región.  

En relación a todos los países exportadores principales dentro del mercado danés, desde hace mucho tiempo Francia e Italia continúan siendo los líderes, apoyándose de una gran imagen de calidad que les permite poder exportar vinos por un precio superior al de todos sus competidores, a pesar de ello durante esta última década se ha podido observar un incremento de las importaciones de vinos procedentes de mercados nuevos, como Australia, Chile o Sudáfrica.

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